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Se registraron cinco muertos por monóxido e incendios en tres días en Córdoba

PorEntreRíosYA

Jun 21, 2021

Consecuencia directa de las humildes condiciones en la que sobreviven numerosas familias en sus hogares y de lo que encuentran a mano para paliar las bajas temperaturas, ya son cinco las personas que han muerto en los últimos tres días en la provincia de Córdoba, ya sea como consecuencia de incendios domiciliarios o bien por la inhalación de monóxido de carbono. La realidad paraliza.

El último drama fatal se registró en una precaria vivienda del barrio Ciudad Obispo Angelelli II, en la zona sur de la Capital cordobesa.

Micaela Heredia (28) y su pareja, Exequiel Elías Domínguez (32), fueron encontrados ya muertos sobre la cama, el pasado sábado a la noche.

Desesperado por la falta de noticias de ambos, el hermano del muchacho había llegado hasta la casa y, con la ayuda de unos policías, terminó tumbando la puerta de calle a patadas. Al lado de la pareja muerta, sobre el suelo, estaba un brasero ya apagado.

Si bien resta esperar los resultados finales de las autopsias, la principal hipótesis es que ambos resultaron intoxicados con ese letal gas que es el monóxido de carbono.

El mismo sábado a la tarde, en tanto, otro hombre fue hallado muerto en su casa de la localidad de El Manzano, en las Sierras Chicas.

Jose Antonio Cañete tenía 55 años. También se intoxicó con el monóxido de carbono producto del uso de una estufa con pantalla gas y una deficiente aireación en la casa.

El monóxido de carbono es ese silencioso enemigo que, año tras año tras año, destruye familias y más familias que se las rebuscan en condiciones socioeconómicas deficientes y que se calefaccionan como pueden para paliar el frío.

Sin olor, sin sabor, sin color, el monóxido va inundando los ambientes y termina envenenando a quienes están en el lugar. Cuando la persona quiere reaccionar, ya es tarde.

Primero se descompone, luego muere en segundos.

La peor parte la llevan generalmente los niños y los más viejos. Los primeros, por ser pequeños precisamente; los ancianos, porque no pueden moverse con rapidez.

A todo esto, las tragedias domiciliarias por el frío ya se cobraron otras dos vidas en las últimas horas en la provincia de Córdoba.

El jueves por la tarde, un bebé de 11 meses no pudo ser rescatado de un incendio que se registró en una humilde vivienda en Los Surgentes, cerca de la ciudad de Villa María. El fuego fue causado con un elemento para calefaccionar un ambiente.

El mismo jueves a la noche, a todo esto, un hombre mayor falleció al incendiarse su casa en barrio Bella Vista, en Córdoba Capital.

Según fuentes oficiales, había prendido un artefacto para calentar el inmueble. Hubo un desperfecto y se inició un incendio que en segundos derivó en tragedia. El hombre tenía problemas para moverse.

A todo esto, tanto en el caso del bebé como del hombre mayor, ambos murieron intoxicados por el monóxido de carbono emanado por el humo de los incendios.

Las llamas hicieron el resto.

 

Dramas y pobreza

“Todos los años pasa lo mismo. Pero en los últimos tiempos estamos viendo una sucesión de graves episodios domésticos con artefactos para calefaccionarse. Hay que tener en cuenta que mucha gente es pobre y se calefacciona con lo que puede, con lo que encuentra a mano. Y ahí se dan los dramas. Es muy triste esto que viene pasando”, comenta un oficial bombero de trayectoria.

“Y lo triste es que no se pueden dar recomendaciones a ciertas familias para que llamen a un gasista y controlen las instalaciones. Porque no hay instalaciones. Se calefaccionan como pueden”, indicó otro bombero, acostumbrado a salvar vidas.

En los últimos días, a todo esto, se han registrado varios dramas domiciliarios en hogares pobres con aparatos para calentarse.

Hubo víctimas heridas que terminaron internadas. Sobresale el caso de una anciana que se intoxicó y cayó sobre un brasero.

“El cuidado básico contra el monóxido es dejar algo abierto en la casa para que se renueve el aire y entre oxígeno. Abrir una ventana, por ejemplo, dejar algo abierto”, indicó un bombero. “Pero también se da que mucha gente no internaliza esos consejos básicos y que supuestamente debieran ser bien sabidos e internalizados“, agregó el efectivo.

Quienes están acostumbrados a salvar vidas, saben que lo más recomendable es tener buenas instalaciones de gas y llamar a un gasista para controles periódicos.

De todos modos una cosa es el manual, otra distinta es la realidad.

“Ahora bien, a una familia que vive en condiciones de pobreza y que se calefacciona con los que tiene, no podés andar diciéndoles que tengan una buena instalación para calefaccionar o que llamen a un gasista matriculado… Eso no va en muchos barrios, no corre, lamentablemente. La gente está pobre y se calefacciona como puede”, señalaba un alto oficial policial, acostumbrado a rescates.

 

 

Más dramas fatales en 2021

Más allá de las tragedias domiciliarias de estos últimos días, cabe agregar otros tres trágicos incendios ocurridos en Córdoba en el otoño.

En Río Ceballos, un hombre murió semanas atrás tras incendiarse la casa que estaba ocupando en barrio La Quebrada. Gustavo García tenía 56 años y vivía solo.

En la ciudad de Deán Funes, en el norte provincial, un hombre de 35 años murió también días atrás al quemarse una humilde vivienda. Sin energía eléctrica en la casa, el hombre aparentemente usaba una vela para ver. Esto habría desencadenado el drama noches atrás.

A todo esto, una anciana de 89 años falleció en abril pasado al quemarse una casa en el barrio Villa El Libertador. Su nieto de 9 años pudo ser rescatado por unos vecinos y se recupera afortunadamente. (La voz de Córdoba)