«No hablen más que si estoy flaca, demacrada o enferma”, pidió María Valenzuela

Dic 26, 2021

En vísperas de Navidad, mientras todos los famosos compartían sus deseos en redes sociales, María Valenzuela hizo lo propio. Allí, aprovechó para lanzar una dura advertencia: quienes cuestionen su apariencia serán bloqueados.

Al parecer, la actriz está cansada de recibir mensajes negativos por su delgadez. “Por fi, no hablen más de que si estoy flaca, demacrada o enferma! No quiero seguir bloqueando gente. Gracias”, escribió a través de sus historias de Instagram donde reúne casi 90 mil seguidores.

Pero por si quedaban dudas, decidió dejarlo asentado en su feed. Junto a un video navideño, Valenzuela advirtió: “Comunicado: El que haga un comentario sobre mi delgadez, lo puteo”, escribió junto a un emoji de risa. “¡Y luego lo bloqueo! ¿Quedó claro? Gracias y felicidades”, remató divertida.

En agosto, Valenzuela estuvo invitada a PH: Podemos Hablar (Telefe) y contó una anécdota increíble sobre cómo terminó en un quirófano para evitar las grabaciones de un episodio de la telenovela Muchacha italiana viene a casarse. “Me hice operar para no ir a grabar porque no sabía la letra. Tenía 13 o 14 años”, reconoció.

“Avancen al punto de encuentro, los que mintieron para zafar de algo”, dijo Andy Kusnetzoff. Ella dio un paso al frente y relató cómo gestó tal mentira: “El día anterior le pregunté a mi viejo ‘¿Dónde está el apéndice, papá?’. Él me dijo ‘De este lado, ¿por qué?’. Y yo le respondí ‘No, por nada’”.

“En vez de estudiar, inventé que me dolía el apéndice. Yo creí que me mandaban a mi casa tranquila, pero no, me mandaron a una clínica y me mandaron al quirófano”, recordó.

Una vez que la operaron, Valenzuela invirtió el tiempo de su recuperación en aprender el libreto. “Cuando saliera del sanatorio, ese sábado sabía que me iba derecho para grabar”, señaló.

Al escucharla, Andy intentó entender cómo había llegado a convencer a los cirujanos de que debían operarla. “¿Y nadie te revisó?”, indagó. Y ante esa pregunta, la invitada fue muy sincera: también les mintió a los médicos para convencerlos.

“Yo la seguí a muerte, si no mi vieja me cag… a trompadas. Ella se enteró muchos meses después de que yo había mentido. No me acuerdo mucho. Sé que estaba mi mamá, y el médico le dijo: ‘Hay que operarla de apéndice’, y mi mamá dijo que sí. Yo la seguí”, rememoró.

Pese a que la intervención quirúrgica parecía no ser necesaria, los médicos se terminaron sorprendiendo con lo que encontraron.

“El final es maravilloso. Me trajeron el tubito con el apéndice adentro y estaba re gordo. Si yo esperaba dos o tres días más, tenía peritonitis. ¡Tuve un principio de peritonitis! Yo corría y me dolía el lado contrario, porque hacía reflejo, no me dolía el lado del apéndice. Tuve un santo, zafé de p…”, reflexionó.