Miguel Celis se adjudicó la avioneta con marihuana

Nov 20, 2019

En una nueva jornada del juicio que investiga a una banda que traficaba drogas en la ciudad de Paraná, Miguel Ángel «Titi» Celis confesó ser responsable de la operación del tráfico de más de 300 kilos de marihuana que fueron secuestrados en una avioneta en un campo de Colonia Avellaneda en el año 2017.

Además implicó a José Marcial Caballero y a Luis Céparo, dos imputados en la causa.

Por otra parte desligó al resto de los acusados incluyendo su hermano Daniel «Tavi» Celis.

Al sentarse ante el Tribunal Oral Criminal Federal, «Titi» Celis expresó: «Me voy a hacer responsable de lo que hice.

Hay personas (en la causa) que no tienen nada que ver.

Somos tres. Sólo Céparo y Caballero. Los demás no tienen nada que ver». «Me hago cargo y me arrepiento de lo que hice», puntualizó. La confesión de «Titi» Celis lo deja junto a los dos acusados como los únicos responsables de la operación conocida en aquel momento como «Papá Noel» y que derivó en la intercepción de la avioneta en el campo de los hermanos Ghibaudo en Colonia Avellaneda. Resta saber qué valor le darán la Fiscalía y, finalmente, el TOCF a esta incriminación directa y la exculpación del resto de los implicados de parte de Celis. En su relato indicó que fue Caballero, quien le propuso el negocio por tener contactos en el Paraguay que proveerían la marihuana. Luego, él lo buscó a Céparo para conseguir el campo donde podría aterrizar la avioneta. Recorrieron previamente la parcela de los Ghibaudo en María Grande 2da junto a dos paraguayos (a quienes no identificó), pero finalmente se optó por el de Colonia Avellaneda para el aterrizaje.

Los hermanos no estaban: fue Céparo quien abrió la tranquera para pasar. A sus socios en la actividad criminal dijo haberlos conocido en distintas circunstancias. A Caballero en la Municipalidad de San Benito y a Céparo por intermedio de un hermano con quien tenía relación previa. Luis Céparo iba a venderle un terreno, pero finalmente la operación no se concretó. Caballero organizó con gente de Paraguay el traslado de la marihuana. La droga, para la cual se había acordado un precio se había entregado a consignación y se pagaría una vez vendida en el mercado local. Valuó el kilo de marihuana en la calle en aquellos días en unos dos mil pesos, de los cuales unos 500 pesos serían su ganancia. La mercadería iba a ser llevada a su casa por Caballero. De allí saldría a venderla a gente que conocía a través de otras personas. Según precisó, ya tenía colocado el total. Y apuntó que esperaban 500 kilos de marihuana en la avioneta. El peso secuestrado por la Policía Federal se ubicó en 317Kg.

Fuente: La Calle