Lionel Messi, íntimo: La educación que recibió, su familia, comparaciones y los malos momentos

    Dic 4, 2021

    Lionel Messi fue entrevistado por la revista France Football luego de ganar su séptimo Balón de Oro en la que habló de todo: la educación que recibió, el mote del mejor del mundo, cómo es en la intimidad, el gesto del que se arrepiente en su carrera, cómo lo cambió la paternidad y hasta aquello que Antonela Roccuzzo, su esposa, debió soportar en el marco de las frustraciones de su carrera. ¿La Selección? También dejó una frase destacada: «Pasé malos momentos».

    La educación que le dieron sus padres
    «Vengo de una familia de clase obrera, mi padre trabajaba todo el día y vivíamos en un barrio bastante modesto. Pero nunca nos faltó de nada gracias a Dios. Mis padres me inculcaron el respeto, en particular con el resto, el trabajo y la humildad. Crecí con estos valores. Cuando llegué a Barcelona con 13 años encontré en La Masía los mismos valores».

     

    Por qué no quiso usar la 10 en el PSG que Neymar le cedió
    «El 10 era para él. Yo llegué a un nuevo equipo para ayudar. Fue un gesto extraordinario por su parte. Me lo esperaba porque conozco a Neymar. Pasamos tiempo en el Barcelona y somos amigos. Me parecía más justo que guardara el número 10. Es por ello que elegí uno que me gustaba (el 30)».

    El día que se acostó en la barrera del PSG

    «En ese momento teníamos necesidad de hacerlo. Estábamos ganando. Nadie estaba para hacerlo y como estaba por ahí, lo hice. Francamente, fue nada. Debemos todos aportar algo para obtener resultados».

    Qué le pasa al ser considerado el mejor de la historia del fútbol
    «Nunca dije que soy el mejor de la historia ni intento hacerme esa idea. Para mí ser considerado uno de los mejores de la historia es más que suficiente. Es algo que jamás me hubiera imaginado. Es algo que no me interesa, no cambia nada ser considerado el mejor o no. Y nunca busqué serlo».

    Su problema de crecimiento y el tratamiento que hizo
    «Me acuerdo que pasé durante dos horas exámenes con mi madre. Cuando vi que tenía el problema, no me chocó en particular. No sé si es porque era pequeño o no sabía qué significaba. Luego me explicaron el tratamiento en el que debía ponerme inyecciones todos los días: una por la noche en una pierna, al día siguiente en la otra. Nunca me perjudicó en ser lo que soy ahora. Pude continuar mi vida como antes. No comprometió mi carrera, pude hacer todo lo que quería hacer. Obviamente debía seguir el tratamiento. Una vez que comencé a hacer el tratamiento ya me acostumbré».

     

    El «exilio» de Rosario a los 13 años
    «Estaba siguiendo el tratamiento, pero era muy caro para mi familia? Newell’s nos dijo que nos iba ayudar, pero no nos dio dinero para el tratamiento. Fue complicado? entonces apareció la posibilidad de ir a Barcelona. Recuerdo muy bien cuando nos fuimos, hubo despedidas en el barrio, fue un momento muy duro, aunque era lo que quería y estaba en mi cabeza».

    Los inicios en Barcelona fueron complicados
    «Nunca pensé en volverme, aunque no fue fácil adaptarse. Viví un primer año muy complicado, es verdad. Los primeros meses no podía jugar porque los papeles de mi traspaso no llegaban (los debía enviar Newell’s). Cuando volví a jugar, me lesioné en la tibia y estuve tres meses sin jugar. Mi familia se separó porque viví momentos difíciles. Pero nunca evalué volver a Argentina. Al contrario, cuanto más pasaba el tiempo y mejor me sentía, estaba más convencido de mi sueño: ser jugador profesional».

    La presión de ser un modelo para muchos
    «No sé si soy un modelo para el resto, nunca me gustó ser un modelo o dar consejos. Luché por mis sueños. Al principio era ser jugador profesional, después luché para superarme y alcanzar cada año nuevos objetivos. En esos momentos hay un poco de suerte. Creo que Dios eligió que me llegara todo».

    Su personalidad
    «Soy distinto, no tan tímido, con las personas con las que tengo confianza, mis amigos, mi familia. Puede ser que con algunas personas fuera de estas relaciones sea más tímido y me cuesta más sentirme cómodo o me lleva más tiempo. Pero con la gente de mi entorno soy una persona normal, de buen humor y que intenta disfrutar de cada momento».

    La comparación con Maradona y las críticas que lo molestan
    «No, no. Sinceramente nunca me he comparado con Diego, absolutamente nunca. Nunca presté atención a esas comparaciones. Algunas críticas me molestaron en el pasado. Pasé malos momentos en la Selección, realmente, pero no por estas razones. Me llegan a menudo cosas que me molestan de las críticas, pero se quedan en el vestuario. Deben quedarse ahí, en lo privado. Es la intimidad lo que hace la fuerza del grupo, además del hecho que podamos enojarnos y decirnos a la cara las cosas que pueden mejorar. Esto puede pasarme a mí o a otros jugadores».

     

    Su personalidad
    «Soy distinto, no tan tímido, con las personas con las que tengo confianza, mis amigos, mi familia. Puede ser que con algunas personas fuera de estas relaciones sea más tímido y me cuesta más sentirme cómodo o me lleva más tiempo. Pero con la gente de mi entorno soy una persona normal, de buen humor y que intenta disfrutar de cada momento».

    La comparación con Maradona y las críticas que lo molestan
    «No, no. Sinceramente nunca me he comparado con Diego, absolutamente nunca. Nunca presté atención a esas comparaciones. Algunas críticas me molestaron en el pasado. Pasé malos momentos en la Selección, realmente, pero no por estas razones. Me llegan a menudo cosas que me molestan de las críticas, pero se quedan en el vestuario. Deben quedarse ahí, en lo privado. Es la intimidad lo que hace la fuerza del grupo, además del hecho que podamos enojarnos y decirnos a la cara las cosas que pueden mejorar. Esto puede pasarme a mí o a otros jugadores».

    Su posición en el PSG
    «Intento moverme siempre para encontrar los espacios en función de cada partido. Incluso si empiezo en la derecha, suelo moverme hacia dentro. Últimamente bajo a la base para intentar generar jugadas, de generar la superioridad numérica para que el equipo controle la posesión. Me siento bien así e intento disfrutar en el terreno de juego».

     

    El impacto de las derrotas en su intimidad
    «Ahora es diferente. Desde que tengo a mis hijos, cuando llego a casa me ayuda mucho poner las cosas en perspectiva. Es cierto que antes de ellos, cuando estaba solo con Antonela, pasaba mucho tiempo encerrado sin querer hablar con nadie ni salir por culpa de la derrota. Cuando era joven, crecí odiando perder. Siempre quería ganar en todo. Quiero ganar todos los partidos».

     

    Ser Messi
    «He sido Messi durante 34 años, así que estoy empezando a acostumbrarme. Estoy contento de todo lo que ha pasado, aunque tengo que admitir que a veces me gustaría pasar desapercibido, disfrutar de mi familia sin que la gente me reconozca. No me quejo, al contrario, siempre es agradable recibir un cumplido, una sonrisa o alguien que me pida una foto. Estoy acostumbrado y para mí se ha vuelto normal. Así que muy bien».