Escalaron en Tunuyán el cerro más alto para dejar el bastón de su abuelo en la cima

    May 30, 2020

    Cuando murió su abuelo hicieron una promesa: escalar el cerro más alto de su pueblo y dejar en la cima el bastón. No tardaron en cumplir con la travesía, pero sí en darla a conocer. Así, dos años después, a través de un video que explota en las redes sociales, un grupo de primos mendocinos le cuenta al mundo el homenaje que le hicieron a «Cachito», quien dejó de existir en 2018.

    «Cuando falleció mi abuelo nos propusimos con dos primos, que siempre escalan, hacerle un homenaje. Fuimos al cerro en verano, y la idea era dejar el bastón como un homenaje, para dejar a Cachito en lo más alto. Fue algo súper personal, nunca quisimos contarlo, era algo muy de nuestros corazones», expresó a La Nación, Matías Poletto (24), acerca de la excursión al Cerro Punta Negra, de 4450 metros sobre el nivel del mar, ubicado en las inmediaciones del Manzano Histórico, en el departamento de Tunuyán. Allí, en la cumbre, en honor a su abuelo, Orlando «Cacho» Poletto, oriundo de la vecina comuna de San Carlos, dejaron el bastón de su ser querido, a quien siempre recuerdan con una sonrisa. También llevaron consigo la boina que siempre usaba Don Poletto.

    A través de un video publicado en TikTok la historia comenzó a dar vueltas y a emocionar a miles internautas. «Teníamos muchas fotos y videos, y hace un mes, hablando en familia, con mi hermana, me sugirió mostrar lo del nono con un video. Jamás esperamos que se hiciera tan viral; para nosotros es un montón, sobre todo por los comentarios que recibimos, de todo lo lindo que hicimos. Me siento muy agradecido por todo el cariño recibido», dijo Matías.

    El joven mendocino, con sus primos Facundo y Fabricio, comenzaron a incursionar en la montaña en 2016. Dos años después, en agosto del 2018 muere Cachito, por lo que en diciembre decidieron volver a la montaña para rendirle tributo. También se sumaron a la aventura sus amigos, con quienes finalmente hicieron cumbre dos días después de iniciado el trayecto. Hasta hoy el bastón de su querido abuelo, está ahí, sostenido entre las rocas de la cumbre. «Ahora hemos estado entrenado bastante. Por eso, nuestro proyecto este año es subir el Aconcagua. Tenemos esa boina de él con nosotros y queremos dejarla en la montaña más alta de América», se emocionó Matías.