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Entre Ríos: Conmovedor relato de una madre a la que le dijeron que su bebé nació muerto, pero cree que se lo robaron

PorEntreRíosYA

Jun 27, 2021

Pasaron 34 años, pero se emociona al hablar de su primer hijo como si hubiese nacido ayer.

Conocí la historia de Zulema a través de una página de búsqueda de personas y me puse en contacto con ella pensando que podríamos colaborar en su difusión.

Sin embargo, nunca imaginé que había dos capítulos clave que en aquella publicación había omitido, quizá reservados para un momento más íntimo, como esta conversación con El Entre Ríos.

Zulema Sanabria nació el 5 de marzo de 1973, tiene 48 años, vive en la ciudad de Paraná y desde hace 16 años trabaja como ordenanza en una escuela. Es mamá de 8 hijos (contando al protagonista de la búsqueda), está separada hace 18 años del padre de todos ellos y tiene 9 nietos.

A lo largo de una hora hablamos de su vida, plagada de momentos difíciles, pero en la que predomina el amor. Fue la crónica de una madre decidida a buscar la verdad. Y eso no es poco.

Debido a que no hay denuncia radicada en la Justicia, omitimos mencionar la institución involucrada y el nombre de algunos profesionales que surgieron durante la charla. También algunos detalles de la historia que hacen a la intimidad de las personas.

 

 

El día del parto

Su relato comienza a los 14 años, cuando quedó embarazada de un hombre de 25 años, con el que cuenta habían iniciado un noviazgo y a partir de allí una convivencia.

El 4 de marzo de 1988 –un día antes de cumplir sus 15 años- y con seis meses de gestación, sintió fuertes dolores y se trasladó en remís hasta el hospital; sola, ya que su mamá había sido intervenida quirúrgicamente.

Control mediante, le dijeron que el bebé estaba muy débil. Luego, le ataron los tobillos, le sujetaron las manos y le apretaron la panza hasta el alumbramiento. En medio de sus propios gritos y los de quienes la hacían callar, Zulema no recuerda si su bebé lloró.

“Me preguntaban si había venido con alguien, les dije que el padre del bebé tenía que estar afuera, porque yo lo había mandado llamar por el remisero; pero él no había llegado y entonces vieron que estaba sola”.

“Cuando veo que la enfermera se lo llevaba envuelto, le grité que me lo mostrara. Lo tenía recostado en su pecho y con la misma mano que lo sostenía, abre la sábana y me muestra sus piernitas y sus genitales, por lo que estoy segura de que era un varón. A continuación me dice: ‘Está muerto’ y se va”.

“Me dijeron que los bebés no se velaban, sino que se ponían en una caja de zapatos y se llevaban a la capilla. Entonces me preguntaron qué nombre le iba a poner y me hicieron firmar un papel que supuestamente era la defunción”.

Sobre la enfermera que apretaba su vientre, recuerda: “Era una señora robusta, de brazos pesados, cara redonda y pelo tirando a rojizo; recuerdo bien su rostro. Varias personas me han mandado mensaje diciéndome el nombre de pila, y que ella se robó muchos bebés”.

 

 

Un festejo en neonatología

“En mayo quedé embarazada de nuevo y el 10 de diciembre por la mañana nace Matías, sietemesino, que hoy tiene 33 años”, dice, dando continuidad al relato.

Con una insuficiencia respiratoria y solo 2,200 kilos, apenas nacido el bebé es llevado a neonatología, donde se escribe uno de los capítulos más relevantes de esta historia.

“Al día siguiente del parto me llevan a neonatología, y al entrar veo globos y cartelitos. Le pregunto a una enfermera qué estaban festejando, y me responde: ‘Se va de alta un bebé que nació de 6 meses de gestación, y hacía 7 u 8 meses que estaba en neo. Era muy chiquito, entraba en una caja de zapatos’”.

Entre lágrimas, Zulema recuerda: “En ese momento, no lo asocié con la muerte de mi primer bebé, en marzo. De esto recién me doy cuenta en 1995, cuando durante mi quinto embarazo, fui al hospital a pedir el certificado de defunción para tramitar una pensión. Quien en ese momento era directora, busca las actas y me asegura que ese día no hubo ningún niño fallecido, mientras que entre los nacidos vivos había dos varones (que obviamente figuraban con otros nombres) y una nena”.

“Yo le insisto que no podía ser, porque yo había firmado la defunción. Me pregunta cómo era el papel, cierra la carpeta y me dice: ‘Lo más probable es que te hayan robado el bebé’. Ahí me explica que los padres no firman la defunción y que quizá el papel era para darlo en adopción”.

 

“Cuando le cuento al padre de mis hijos, me dice: ‘vas a ponerte a buscar un bebé después de tantos años’. Mi mamá tampoco podía hacer nada, porque era una persona muy humilde. Entonces decidí callarme”.

En otra ocasión, Zulema leyó que en la carpeta donde figuraba su ingreso al hospital –aquel 4 de marzo de 1988- decía “aborto espontáneo”.

Nuevo capítulo con final abierto

Este año, se escribió en la historia de Zulema un capítulo cuyo final todavía está abierto.

Mientras ella contaba a una persona lo ocurrido hace 34 años durante su primer parto, un hombre escuchó el relato, y luego le pidió hablar con ella.

“Yo soy adoptado y nunca supe quiénes son mis padres. Mi madre de crianza siempre esquivó las preguntas, pero escuchándote a vos, yo cambié mi pensamiento sobre mi mamá biológica, porque quizá no me abandonó sino que le robaron el bebé”, le dijo.

Nacido en el mismo hospital, la partida de nacimiento y el DNI indican que fue dado a luz el 4 de abril de 1989, un año y un mes después que el bebé de Zulema. “Nací muy chiquito y estuve varios meses internado hasta que alguien me adoptó”, le contó.

“Mi hija y mi nuera vieron fotos y para ellas es igual a Matías (el segundo de sus hijos)”, dice Zulema sobre este hombre con el cual se debe una charla en la que le propondrá avanzar con un análisis de ADN.

Mientras tanto, si alguien puede aportar algún dato, pueden ubicarla a través de la cuenta de Facebook: Zulema Sanabria (Zule); o por WhatsApp: 3434 67-5252

“Yo lo sigo buscando, quizá él también quiera saber de mí”, dice, para terminar.

Si la realidad siempre supera la ficción, yo espero que en la historia de Zulema y su hijo se escriba el mejor de los finales.

Fuente: El Entre Ríos