En una granja entrerriana mataron una yarará con 15 crías en su interior

    Ene 23, 2019

    23 de enero de 2019- Con la baja de las aguas en la costa del Uruguay, preocupa la aparición de las víboras traídas por las inundaciones. Es que luego de la creciente, animales como ofidios y roedores salen de sus madrigueras o son transportadas por la vegetación acuática y pueden buscar refugio en casas o construcciones que encuentren a su paso.

    Así ocurrió en una granja de la zona del Arroyo El Colmán, en Concepción del Uruguay donde una víbora de 1,50 metros sorprendió a los peones del establecimiento pudo saber entreriosya.com.ar de lo informado por el sito La Piramide. El peligroso ofidio estaba en uno de los galpones y los trabajadores aseguraron que no dudaron en matarla.

     

    «Trabajábamos con mi compañero y de repente nos encontramos con tremenda sorpresa, estaba cerca de los pollos y ante la posibilidad de peligro, no dudamos en matarla», confesó Nicolás. De acuerdo a lo que apuntó el trabajador rural, «debido a las crecientes de los últimos tiempos, las serpientes aparecen y se refugian en los galpones».

    Asimismo, señaló que la serpiente medía 1,50 metros y por las características que tenía su cuerpo cuando la hallaron parecía se habría alimentado recientemente. Luego supieron que tenía 15 viboreznos o pichones de yarará en su interior.

     

    Debido a que es agresiva y precisa y que posee un veneno enérgico y eficaz, según la yarará es la víbora más temida en todo el territorio argentino, y ante una mordedura inmediatamente se debe aplicar el suero antiofídico.

    En la oportunidad, el trabajador comentó que hace unos días habían matado al espécimen macho.

     

    Asimismo se registró la aparición de otra víbora yarará de aproximadamente 90cm en la zona próxima al Club Atlético Uruguay, en calles Urquiza y Los Geranios.

    Los ofidios no llegan a estos lugares donde se están encontrando, sino que forman parte de poblaciones estables.

    Cuando crece el río, las serpientes se ven desplazadas de sus refugios naturales y se hacen más evidentes. No se trata de invasiones, sino que los ofidios se vuelven más notorios, porque las áreas que ocupan se reducen por la llegada del agua.