En Paraná analizarán pedido de aumento en el precio del boleto de colectivo

    Nov 21, 2021

    Volverá a reunirse esta semana el órgano de control del Sistema Integrado de Transporte Urbano (SITU) de Paraná. De la agenda que tendrán ediles, funcionarios y empresarios sobresale la solicitud de revisión de tarifa por parte de la concesionaria del servicio, Buses Paraná, que había sido elevada a la Municipalidad en octubre de manera formal e institucional.

    En la presentación los empresarios plantean un estudio sobre la estructura de costos, que ahora deberá ser cotejada con análisis propios por parte del resto de los componentes del órgano de control.

    El boleto urbano general en Paraná tiene hoy un valor de 45,30 pesos, pero en realidad hay una gran variedad de pasajes: la mitad de los usuarios hacen uso del resto del esquema tarifario, compuesto por los boletos Obrero (en 29 pesos), Jubilado (20 pesos), de Tarifa Social (en 20,39 pesos), o Universitarios en 14 pesos. Mientras que estudiantes primarios y secundarios de Paraná tienen uso libre por el Boleto Estudiantil Gratuito Universal (BEGU), y aquellos que habitan en el área metropolitana abonan 4,50 pesos y 11 pesos respectivamente.

    La última actualización tarifaria había sido autorizada por el Concejo Deliberante en febrero, y finalmente instrumentada por SUBE a principios de abril. En aquella instancia, Buses había determinado un costo de boleto de 99 pesos, y otro, con base a los criterios establecidos por el Ministerio de Transporte de la Nación, que pretendía fijar la tarifa plana en 64 pesos.

    En el pedido de revisión se hace mención al fuerte aumento de los gastos operativos para el funcionamiento del servicio, baja recaudación por la merma sufrida de cortes de boleto durante la pandemia y subsidios congelados entre otros aspectos, supo UNO.

     

    Panorama

    Actualmente, el colectivo urbano en la capital provincial no logró recuperar los niveles de uso existentes previo al inicio de la pandemia del Covid-19. Hasta marzo de 2020, que se declaró la crisis sanitaria, el promedio diario marcaba unos 95.000 pasajes; si bien se dio una recuperación tras el período más estricto de cuarentena y aislamiento -donde cayó a pisos inferiores a 10.000 pasajes diarios-, hoy los cortes de boleto oscilan entre 62.000 y 65.000 por día.

    Ese dato se venía manejando en la última reunión del Órgano de Control del SITU. La menor recaudación obliga a contar recursos para mantener toda la estructura del sistema, pese a que en las calles haya un porcentaje menor de colectivos.

    Por ello, se argumentan como variaciones de costos el ritmo de inflación mensual que impacta sobre el combustible (se adquiere a granel, no en surtidores), repuestos, seguros, neumáticos, y una paritaria aún abierta, pero que en los próximos días podría nuevamente poner en escena el habitual conflicto sindical, y desencadenar en medidas de fuerza con impacto en el servicio.

    En ese sentido, el martes hubo una audiencia en el Ministerio de Trabajo, para abordar la escala salarial de los trabajadores del volante. El último acuerdo paritario venció en septiembre.

    Mientras para el Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA) ya se firmó un aumento que ronda el 20% –y una recomposición salarial anual del 52%– a partir de nuevos subsidios otorgados por el gobierno nacional, los empresarios del interior del país aducen no poder hacer frente a un incremento salarial, cuando aún se cumplió la promesa de un aporte de 8.000 millones de pesos adicionales a lo presupuestado.

    La Unión Tranviarios Automotor ya advirtió que “de no hacerse lugar al pedido sindical para la próxima audiencia, se adoptarán inmediatamente medidas de autotutela pertinentes”.

    En esta última audiencia participó el secretario de Transporte de la provincia, Néstor Landra.

    Sobre esta situación salarial pendiente, el martes habrá una nueva audiencia.