Sin respetar los procedimientos sanitarias y pasando por alto el protocolo de contagio, un empresario tandilense intentó ingresar al barrio privado Sierras del Tandil.

El ingresó era con su mucama escondida en el baúl de su vehículo.

Sin embargo, el engaño no prosperó y Gustavo Cardinale fue aprehendido ya en su domicilio, por su incumplir la normativa vigente de aislamiento social preventivo.

El hombre aprovechó que el sistema de seguridad del barrio cerrado sólo revisa los autos de las visitas.

Los vecinos del country no tienen necesidad de ser sometidos a controles. Este hecho insólito tuvo lugar el día lunes por la mañana.

Como señalan en Radio Tandil, el miembro del barrio cerrado, tuvo en cuenta esta premisa para organizar el ingresar furtivo de la trabajadora para que cumpliera el servicio doméstico en plena cuarentena.

Lo que Cardinale no tuvo en cuenta al momento de trazar su plan era que los vecinos, a quienes la cuarentena no les impedía mirar por la ventana, al advertir la artimaña, lo denunciaron a la policía por incumplir el aislamiento social obligatorio por la pandemia del coronavirus.

Al detectar la irregularidad, los encargados de la seguridad dieron aviso al 101. En apenas unos minutos dos móviles policiales se aproximaron hasta el lugar.

De acuerdo al testimonio de algunos testigos, el denunciado intentó justificar su accionar y negó haber ingresado a su empleada en el baúl.

 

Fuente: Clarín

Canal EntreRíosYA

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