El sufrimiento de los jubilados: “Los pacientes se largan a llorar” aseguró Marcelo Peretta

May 8, 2019

8 de mayo de 2019- “La crisis se ve en las farmacias donde cada vez más pacientes se largan a llorar ante las dificultades para adquirir los medicamentos que suben de precio ante los abusos de los laboratorios y la ausencia del Estado”, apunta el secretario general del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos, Marcelo Peretta.

A lo largo de los últimos doce meses el listado de los mayores aumentos en las farmacias está encabezado por medicamentos para prevenir la hipertensión y las arritmias que consumen con frecuencia los adultos mayores. “Los jubilados son los más afectados por los aumentos de precios de los medicamentos. Hay pacientes que compran las presentaciones más chicas mientras que otros nos cuentan que estiran el consumo pero piden a los farmacéuticos que no se lo comenten a los familiares”, sostiene el gremialista.

Un relevamiento realizado por el Centro de Economía Política de la Argentina registró en abril alzas del 8,6 por ciento en los medicamentos contra los precios registrados el mes anterior. Durante los últimos doce meses la suba alcanza al 67,1 por ciento. “La principal causa de pérdida indirecta del poder adquisitivo de los jubilados es el incremento desmesurado de los precios de los medicamentos, la eliminación del plan remediar y la desprotección a que los somete el PAMI al restringir la cobertura en forma dramáticamente”, explica el abogado previsionalista Miguel Fernández Pastor que apunta, además, al cambio en la fórmula de actualización de las prestaciones para explicar la profunda pérdida en la capacidad de compra experimentada por los adultos mayores.

“El rubro de los medicamentos en Argentina se maneja con una falta total de cumplimiento de normas, leyes y regulaciones. El Estado está ausente. Eso se profundizó con la eliminación del ministerio de Salud. Se perdió la capacidad para fiscalizar, controlar precios y garantizar acceso. Los laboratorios se abusan de su posición dominante y aumentan los precios por encima de la inflación”, advierte Peretta al ser consultado sobre los aumentos en los precios relevados por el CEPA.

“Pacientes angustiados que se ponen a llorar, visitas menos frecuentes a las farmacias y reducción en la cantidad de medicamentos adquiridos para ahorrar. Cada vez con más frecuencia nos enfrentamos a esas escenas que son denigrantes para los pacientes. Estamos frente a un cuadro crítico”, añade el dirigente farmacéutico al advertir que “no sólo estamos frente a un problema financiero para las farmacias que cierran, los laboratorios que ajustan sus plantillas y los pacientes que no llegan a cubrir sus gastos. La ausencia del Estado trae consecuencias sanitarias. No tomar un medicamento en tiempo y forma agrava las dolencias y problemáticas de salud que, en el mediano plazo, aumenta los tratamientos más costosos. Aumenta la morbimortalidad”.

El mes pasado, la Anses amplió el monto máximo de los créditos que pueden solicitar jubilados y pensionados. La contribución del organismo previsional al paquete de medidas anunciado el mes pasado apunta a compensar la pérdida en la capacidad de compra de las prestaciones con endeudamiento. Los Créditos Anses son la última reconversión de lo que fue la Tarjeta Argenta. Comenzaron a ofrecerse en la previa de las últimas elecciones legislativas.

Los préstamos constituyen desde entonces un instrumento para acceder a bienes y servicios de primera necesidad. Según relatan los trabajadores del organismo previsional, la demanda de las personas se concentra en la necesidad de obtener dinero para garantizar consumos básicos y no para asegurar sus derechos de la seguridad social. Un relevamiento elaborado por la Junta Interna de ATE-Anses elaborado a fines del año pasado indicaba que el financiamiento otorgado por el organismo comenzó a destinarse, cada vez con más frecuencia, a adquirir medicamentos así como a pagar alquileres, abonar las boletas de luz y gas, o comprar audífonos.

El relanzamiento del programa de Créditos Anses elevó el monto máximo que puede solicitar un jubilado o pensionado de 80 mil a 200 mil pesos en 24, 36, 48 y 60 cuotas. El tope para los beneficiarios de la PUAM y los titulares de pensiones no contributivas pasa de 35 mil a 70 mil pesos.

Fuente: Página12