Condenaron a ocho policías y un médico por terribles vejámenes a un detenido

Feb 28, 2019

28 de febrero de 2019- El Tribunal compuesto por los jueces Gervasio Labriola, Alejandro Grippo y Gustavo Díaz emitió sus respectivos fallos sobre los nueve policías y un médico de la fuerza que fueron sometidos a juicio oral y público acusados de cometer delitos de vejámenes, falsedad ideológica e incumplimientos de los deberes de funcionario público, como de torturas, contra el ciudadano uruguayense Jorge López, ocurrido el 25 de mayo de 2015.
Los hechos se produjeron cuando los efectivos llevaron detenido a López, desde el domicilio su hermano, paliza previa, hasta la Jefatura Departamental de Policía, donde siguió siendo maltratado y torturado.
Todo por registrar con su celular una detención de una adolescente por parte de la Policía en el barrio de su hermano, cuando intentaron quitarle su teléfono arrojándole gas pimienta a los ojos, le dispararon con balas de goma e ingresaron a la fuerza a la casa para llevárselo.

Las condenas

Esta mañana los nueve policías y el médico acusados en el Caso López, fueron condenados por el hecho ocurrido el 25 de mayo de 2015.
En marzo se realizará una nueva convocatoria para leer los fundamentos y luego vendrán probablemente las correspondientes apelaciones para luego quedar firme la sentencia. Las sentencias:

Leonardo Miño: 2 años de prisión condicional y 4 años de inhabilitación especial.

Eloy Fernández: 2 años de ejecución condicional y 4 años de inhabilitación especial.

Francisco Borges, jefe de calle: 5 años de prisión de cumplimiento efectivo y 11 años de inhabilitación especial.

Juan Asín: 3 años y 4 meses de prisión de cumplimiento efectivo 6 años y 8 meses de inhabilitación especial.

Gabriel Arias: 5 años de prisión de cumplimiento efectivo y 10 años de inhabilitación especial.

Médico Jorge Valdez: 2 años de prisión condicional y 4 de inhabilitación absoluta.

Sebastián Troncoso: 8 meses de prisión de ejecución condicional y reglas de conducta.

Roberto Ocampo: 3 años y 4 meses de prisión de cumplimiento efectivo y 6 años y 8 meses de inhabilitación especial.

Leonardo Povoroznik: 3 años y 4 meses de cumplimiento efectivo y 6 años y 8 meses de inhabilitación especial.

Pablo Sebastián Benítez: absuelto.

Estremecedor testimonio de la víctima

En la segunda audiencia, López contó los vejámenes a los que fue sometido por un importante grupo de efectivos policiales. Vea un resumen de su declaración ante el tribunal:

«Cuando me llevaban no dejaban de apretarme el cuello, no paraban de golpearme, me defequé encima. Entramos a la Jefatura y alguien dijo ojo, hay cámaras´. Pasamos un patio, luego un pasillo angosto, me ahogaba en mi propia sangre, intuía que me mataban, dejé mi marca en la pared con la sangre para que quedara un rastro. Después ya no sentía dolor en el cuerpo, tenía mucho frío, mi hermano (N de la R:Oscar, que también fue detenido) les pedía que no me siguieran pegando. Iban para el desfile del 25 de Mayo, pasaba la Bandera de Ceremonia, me pasaban por arriba, levantaban el pié, yo estaba en suelo, no me decían nada».

-«Me llevan a la zona del mástil, un tipo me refregó un trapo con lavandina en la cara. Les pedí que me aflojarán las esposas. Se acercó un tipo, que dijo ser médico pero no me dio su nombre, y me dijo que lo que tenía eran solo heridas superficiales»

-«Me agarraron con la hidrolavadora, les pedía por favor que no lo hicieran, ‘bajate los pantalones’! sentía que me cortaban los testículos, me echaron agua por el ano con semejante presión. Lloraba, me retorcía del dolor en los testículos, me pusieron una bolsa roja de pollera y se burlaban ‘que linda nenita que queda´!».

-«Después vino una traffic, toda comuflada y nos llevaron a la Comisaría Primera, nos llevaron al calabozo ciego, todo mojado, muerto de frío, con dolor en los testículos?ni a mi señora se lo conté por la vergüenza», volvió a quebrarse. «Pasaban las horas que eran eternas y quería orinar, pero orinaba sangre. Temía que me siguieran pegando, pero en la Primera no lo hicieron».

– «Sentía muy mal a mi cuerpo, pedí algo para aliviarme. Un preso me pasó por un agujero una remera. Les pedí que me llamaran un médico. Vino el mismo médico que me vio en la Jefatura, y salió corriendo cuando me vio en el estado en que estaba. Me llevaron al hospital. Me querían tirar atrás de la camioneta porque estaba mojado ‘ adelante no te vamos a llevar porque mojás todo’ me decían. Por la ventana de la Comisaría Primera, les pidieron que me llevaran adelante por si nos veía algún jefe de la calle (tránsito). Tenía miedo que fueran a otro lado y me tiraran a un zanjón, cuando vi que íbamos al hospital sentí que iba a seguir viviendo. Me atendieron y dijeron que estaba muy mal, no sé si un médico o quien me dijo ‘denuncialos a estos hijos de puta’. Al otro día me pulsaron el pulmón y al otro día el alta».

– «Me llevaron a la Comisaría Primera otra vez, el encargado me dijo ‘te puse en el calabozo ciego por pedido de arriba. En Tribunales me tomaron declaración y me dejaron en libertad».

Fuente: La Calle