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Cómo ahorrar combustible y gastar menos a la hora de cargar el tanque

PorEntreRíosYA

Mar 17, 2021

No fue sorpresivo porque ya lo habían anunciado. Sin embargo, no deja de golpear el bolsillo. Las naftas tuvieron este martes un nuevo aumento, el quinto en los casi tres meses que van del 2021. De esta manera, YPF subió un 40% los precios entre agosto de 2020 y febrero último y hoy llenar un tanque de 50 litros exige al menos $ 4.025. Quien carga tres de esos tanques al mes ya debe gastar casi $ 12.075, frente a los $ 8.000 de hace 12 meses.

Los números impactan y llevan a los automovilistas a plantearse cómo pueden reducir su gasto en combustibles sin dejar de usar el vehículo. La buena noticia es que para muchos, con algo de voluntad y paciencia, conseguir un alivio es posible.

Eso sí, habrá que poner en práctica una serie de trucos de ahorro -algunos poco conocidos- vinculados principalmente con planificar mejor las cargas de combustible, mejorar hábitos de manejo y tener el vehículo siempre a punto, de modo tal que cada litro se aproveche al máximo.

A continuación, 15 medidas prácticas y efectivas que pueden aplicarse de inmediato para bajar muy significativamente el gasto mensual en combustibles.

 

 

Cargar lo mismo, pagar menos

 

1. Comparar precios entre estaciones de servicio. Los precios del combustible pueden variar mucho según en qué estación de servicio se compren. Cada bandera (YPF, Shell, Axion…) fija sus propios valores para cada distrito e incluso puede haber diferencias entre locales cercanos de la misma marca.

Con lo cual, antes de ir a cargar, lo primero es averiguar qué estaciones cercanas ofrecen los mejores precios. Ese trabajo se puede hacer online con la app oficial Precios en Surtidor, que muestra en un mapa los valores del día en cada punto de expendio. Está disponible para Android y iOS.

2. Aprovechar promociones y descuentos. Igual de importante que conocer los precios de cada surtidor es averiguar a qué descuentos es posible acceder en cada local, en determinados días, a través de apps o con las tarjetas bancarias y de beneficios que se poseen.

 

3. Optimizar el viaje de carga: de paso y en horas “valle”. Además de ofrecer la mejor ecuación precio-promo, la estación a elegir debería quedarnos “de paso”, para no gastar ni un poquito del preciado combustible en desviarnos para ir a cargarlo. Y para tampoco derrocharlo haciendo media hora de cola frente al surtidor con el motor encendido, conviene siempre evitar las horas pico de carga.

 

 

El auto, bien preparado

 

Pagar la nafta al menor precio posible es importante, pero también resulta clave lograr que cada litro pagado sea aprovechado al máximo. Y para eso, el auto debe estar siempre en óptimas condiciones, tal como plantea la Guía de Conducción Eficiente para Vehículos Livianos que la Secretaría de Energía de la Nación lanzó en 2018 y que está disponible online para consultar en PDF.

4. Mantener los neumáticos bien inflados. Conducir con los neumáticos en una presión menor a indicada en el manual, además de acelerar su desgaste, aumenta el consumo de nafta, dado que el motor debe vencer una mayor resistencia al avance. Con lo cual, los especialistas recomiendan revisar que estén bien inflados al menos cada 30 días. Así, según la Guía oficial, se ahorra en promedio un 3% de combustible, lo que termina representando unos 36 litros anuales.

5. Llevar sólo la carga necesaria, bien balanceada. El coche consume más cuanto más cargado circula. Con lo cual, quienes usan su baúl como baulera deberían dejar de hacerlo: pueden obtener un ahorro inmediato simplemente dejando de “llevar a pasear” todo tipo de objetos sin necesidad. La carga debe ser siempre la mínima indispensable y estar distribuida en el vehículo de la manera más uniforme posible. Según la Guía, sacarle 25 kilos de carga a un auto mediano reduce un 1% su gasto de nafta, lo que se traduce en unos 12 litros anuales.

6. Retirar los portaequipajes. Se demostró que tener colocado un portaequipajes sobre el techo, incluso cuando no está en uso y sólo queda parte de la estructura, puede aumentar un 7,5% el consumo de nafta cuando se va a 120 km/h. Mientras que el gasto extra llega al 39% en caso de estar cargado, según experimentos mencionados en la Guía.

7. Visitar con frecuencia el taller. Esto permite detectar y corregir a tiempo si el vehículo, por desajustes del motor o algún otro desperfecto, empezó a quemar más combustible de lo normal. El cálculo oficial es que, por ejemplo, mantener los filtros de aire, aceite y combustible limpios y en óptimo estado puede ayudar a reducir otro 1,5% el gasto de nafta, lo que equivale a unos 18 litros anuales.

Además de tener la VTV en regla, el consejo habitual es que cada 10 mil kilómetros el vehículo tenga una revisión general que incluya el control de los filtros de aire, aceite y combustible, alineación y balanceo, y otros puntos clave.

 

Los hábitos de manejo

¿Se llenó el tanque con un buen descuento? Sí. ¿El auto está impecable? También. Lo que resta es nada más y nada menos que conducir bien, de un modo que ahorre nafta (o que no la malgaste). En este campo, los consejos son variados.

8. Conocer la velocidad de consumo óptimo. “Recomendamos mantener una velocidad de entre 50 y 70 km/h, ya que acelerar también representa mayor gasto en gasolina”, explicaron a Clarín en Volkswagen Argentina. Y aconsejaron, para quienes la tengan disponible, aprovechar tecnologías como el Control de Velocidad Crucero, que permiten definir una velocidad controlada y mantener automáticamente la distancia entre autos de manera segura.

Según la Guía de Conducción Eficiente oficial, por encima de los 80 km/h, los vehículos comienzan a gastar mucho más combustible. Por ejemplo, plantean, circulando a 120 km se utiliza un 20% más de nafta que a 100 km/h, y en un viaje de 25 kilómetros esa diferencia de velocidad sólo hace llegar dos minutos más tarde.

9. Evitar aceleradas bruscas y frenazos. “Hay que tratar de no arrancar de golpe. Mejor hacerlo poco a poco, para permitir que se estabilice la temperatura del motor”, recomendaron en Volkswagen. “Los frenados bruscos también consumen combustible -agregaron-. Por lo cual, cuando hay tráfico, recomendamos mantener una distancia considerable respecto de los otros autos, que permita anticipar el frenado y no hacerlo de forma súbita.”

En términos de gasto, ir variando entre 75 km/h y 85 km/h cada 18 segundos puede aumentar el consumo en un 20%, ejemplifica la Guía.

10. Circular en las marchas más altas. En cuanto al uso de la palanca de cambios, se recomienda evitar el uso excesivo de la primera, por su alto consumo de combustible, ya que es la que mayor fuerza transmite. Los expertos aconsejan cambiar a segunda apenas se arranca.

Y, como regla general, subir a la marcha siguiente cuando el indicador del tablero alcanza las 1.500 o 2.000 revoluciones por minuto, sin esperar más. En la Ciudad, por ejemplo, se puede perfectamente ir por una avenida a 60 km/h en quinta, la marcha de menor consumo, indican los expertos.

11. En la ciudad, moderar el uso del aire acondicionado. Se calcula que su utilización puede incrementar hasta un 25% el uso de combustible, lo cual equivale a un sobreconsumo de hasta 300 litros anuales ($ 24.150 al valor actual). Por eso, cuando el vehículo circula a menos de 80 km/h, se recomienda bajar las ventanillas y apagar el aire.

12. En rutas y autopistas, subir bien las ventanillas. Cuando se conduce a altas velocidades, en cambio, tener las ventanillas bajas provoca una mayor resistencia al avance, y un mayor gasto de nafta. Por eso, en este caso sí conviene usar los dispositivos de aireación y circulación forzada del vehículo, siempre programados a una temperatura moderada.

13. En esperas largas, apagar el motor. Un vehículo parado con el motor en marcha genera un consumo aproximado de 0,4 a 0,7 litro por hora. Por eso, la Guía de Conducción Eficiente recomienda apagarlo si el auto va a estar más de tres minutos quieto, salvo en medio del tráfico.

14. Al encender, ¿es necesario acelerar? Muchos conductores aprendieron a pisar el acelerador cada vez que prenden el motor, haciendo rugir al motor. Pero conviene chequear en el manual si eso es necesario: en muchos modelos modernos no hace falta y subir de esa manera las revoluciones sólo implica un gasto de nafta inútil.

15. Consultar el gps, incluso en rutas conocidas. El motivo es que los programas de geolocalización más populares (como Google Maps y Waze) aconsejan la ruta más rápida a destino tomando en cuenta gran cantidad de datos de tránsito en tiempo real que el conductor ignora (velocidades promedio, piquetes, siniestros y más). De esa manera, permiten evitar embotellamientos que elevan el gasto de combustible.

Por el bolsillo y por el ambiente

Los especialistas que elaboraron la Guía calcularon que, siguiendo todos los consejos de mantenimiento y conducción eficiente, el consumo de nafta puede reducirse hasta un 30% en un vehículo liviano de gama media clase B, con motor 1.4, que recorre 12.000 kilómetros anuales.

Si además se toman las medidas sugeridas para pagar menos por cada litro, el ahorro puede ser aún mayor. Y resta agregar a la ecuación la reducción a largo plazo de costos derivada de hacer un mejor uso del vehículo, que reduce el desgaste y extiende su vida útil.

Para el bolsillo los beneficios son claros, y también para el medio ambiente. Si se queman menos litros de nafta, también serán menores las emisiones de dióxido de carbono, gases tóxicos y partículas contaminantes a la atmósfera. (Clarín)

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