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Audio: “Los maté yo”, dijo el marinero que asesinó a dos superiores en un barco

PorEntreRíosYA

Oct 23, 2021

Un oficial, en medio de un presunto brote psicótico, asesinó a balazos al capitán y al primer oficial de un buque petrolero de bandera de Malta a la altura de Ensenada, sobre el Río de la Plata, y tras el doble crimen confesó que los había matado y que quería entregarse, informaron hoy fuentes de la Prefectura Naval Argentina (PNA).

«El capitán y el primer oficial están muertos, los maté yo y me voy a entregar. Así que quiero que venga un guardacostas y me arreste», reconoció el autor del hecho en una comunicación radioeléctrica con el Servicio de Tráfico Marítimo.

Fuentes de la PNA informaron a Télam que el doble homicidio del Capitán Alejandro Daniel García (39) y del Primer Oficial Juan Alfonso Pegasano (48) ocurrió alrededor de las 23.30 de anoche en el buque tanque «Ayane» de bandera de Malta.

La embarcación había zarpado desde el Puerto de Buenos Aires con 21 tripulantes (todos argentinos) el lunes 11 de octubre, y estaba fondeado en la zona de Rada, a la altura de la localidad rivereña de Punta Lara.

El agresor fue identificado como Carlos Lima (52), un Tercer Oficial de cubierta del buque petrolero, quien solicitó la presencia de la PNA para entregarse.

 

Desde la fuerza federal dijeron que tras el llamado al Centro de Control de Tráfico Río de la Plata, «de inmediato se coordinó un operativo para el que se envió al lugar personal de la Fuerza que se encontraba a bordo del guardacostas Cabo Corrientes, que navegaba cerca del lugar donde habría sucedido el hecho».

Mientras se hacían reiterados intentos para comunicarse con el buque se logró establecer contacto con uno de los tripulantes del Ayane, quien manifestó que había a bordo una persona con un arma de fuego, quien habría atacado al capitán y al primer oficial del buque.

De inmediato se le ordenó a los tripulantes del «Cabo Corrientes» que patrullaba la zona que se dirigieran a la posición del citado buque y a las 0.30 de esta madrugada arribó al lugar, añadieron las fuentes.

Paralelamente, otro tripulante de la citada embarcación se había comunicado con la Estación Costera en la que solicitó «apoyo urgente por tener inmovilizado al agresor desconociendo si aún posee el arma de fuego».

 

Edgardo Tomasini, jefe de la PNA de La Plata, contó esta tarde a TN que “al momento del arribo de la embarcación propia hacia el barco”, tuvieron complicaciones para llevar a cabo el operativo, ya que “había fuerte marejada y fuertes vientos”.

Bajo estas circunstancias, las fuentes indicaron que fue el Capitán del Guardacostas quien abordó el buque a la 1.40 y confirmó la existencia de dos personas fallecidas, quienes fueron identificadas luego como García y Pegasano.

Lima fue reducido por el personal que preservó la escena del doble crimen y avisó que aparentemente el arma de fuego utilizado había sido arrojada al agua.

“Se pudo neutralizar la amenaza y controlar la situación”, aseguró el prefecto Tomasini y agregó que el homicida “era una persona muy tranquila, así que no hubo ningún tipo de inconveniente en ningún momento”.

 

Un vocero encargado de la investigación dijo que «no está del todo claro cómo sucedieron los hechos, ya que se cree que el atacante podría haber sufrido un brote psicótico», por lo que será sometido a distintos exámenes para determinar si efectivamente padeció esa situación.

Los pesquisas buscaban establecer si el autor del doble homicidio tenía antecedentes policiales.

Interviene el Juzgado Federal 3 de La Plata, a cargo del Ernesto Kreplak, quien caratuló el hecho como «doble homicidio» y dispuso el trasladado del acusado en carácter de detenido incomunicado a la División Investigación Penal (INPE).

Por su parte, las fuentes confirmaron que peritos trabajaban en el lugar del hecho y aguardaban por el resultado de las autopsias para determinar la cantidad de disparos que sufrieron las víctimas.

En ese sentido, Tomasini señaló que esta tarde “hay personal de la Prefectura de La Plata que está abocada a la tarea de toma de declaraciones”, y que continuaban las “actividades periciales a bordo”.

En base a los testimonios, se procuraba determinar si hubo alguna discusión previa o una pelea que haya desencadenado el ataque de Lima.