Alberto Fernández realizó su primer discurso de apertura de sesiones ordinarias

Mar 1, 2020

El presidente Alberto Fernández inició este mediodía su primer discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso ante la Asamblea Legislativa.
El jefe de Estado comenzó su mensaje luego de ser recibido por una comitiva de diputados y senadores del oficialismo y la oposición, y de firmar el libro oficial.

El presidente propuso este mediodía «iniciar una marcha que permita» a la Argentina «salir de la postración», al abrir el 138 período de sesiones ordinarias en el Congreso.

«Vengo a proponer iniciar una marcha que nos permita salir de la postración y ponernos en marcha», subrayó el jefe de Estado, en el inicio de su discurso.

Ante la Asamblea Legislativa, Fernández expresó: «Vengo a hablarles a la Argentina toda».

El mandatario nacional resaltó que «la mentira es la mayor perversión en la que puede caer la política».

«Vengo a darles el valor del compromiso, vengo a contarles en qué lugar estamos parados, cuáles son los riesgos que nos acechan», señaló Fernández.

El discurso, transmitido por cadena nacional, es escuchado en las primeras filas por ministros del Gabinete, gobernadores, jueces, intendentes, funcionarios, legisladores y dirigentes sindicales, además de invitados especiales como el conductor televisivo Marcelo Tinelli, entre otros.
Fernández fue recibido con aplausos en el recinto y se ubicó al lado de la vicepresidenta Cristina Kirchner, y del presidente de la Cámara baja, Sergio Massa.

«En la Argentina de hoy la palabra está devaluada, parte de nuestra política se ha valido de ella para ocultar la verdad o tergiversarla. Nunca midieron el daño que con la mentira le causaban al sistema democrático. Me resisto a seguir transitando esa lógica. Necesito que la palabra recupere el valor que alguna vez tuvo en nosotros. Al fin y al cabo, en una democracia el valor de la palabra adquiere un valor singular. Toda simulación representa una estafa al conjunto social», comenzó expresando el presidente.

Asimismo, dijo que «no estoy aquí tan solo enlazando palabras de ocasión. Vengo a dar el valor del compromiso, vengo a contarles en qué lugar estamos parados como sociedad, cuáles son los riesgos que nos acechan y cuáles las fortalezas a las que podemos recurrir para poder avanzar. Hay que salir de la postración y ponernos en el rumbo del crecimiento con justicia social».

«Como lo hice el día que asumí, el 10 de diciembre, vengo a ratificar el compromiso de cambiar el rumbo que nuestro país venía transitando. Han pasado 81 días. En ese lapso pudimos conocer la situación real en la que está la Argentina y adoptar las medidas más urgentes que nos permiten hoy compartir con ustedes la agenda de futuro a desarrollar. Hemos encontrado una situación extremadamente delicada. Recibimos un país dañado en su tejido social y productivo, con su alma herida por divisiones profundas», agregó.

«Soportamos un nivel récord de inflación del 53,8% durante el 2019. Debemos enfrentar una deuda pública en monto y concentración temporal de vencimientos. Solo en 2020 los vencimientos de capital representan el capital equivalente a 48.968.000 de dólares. A ello deberíamos adicionarle 14.898.000 de dólares en concepto de intereses», recordó.

«La desocupación trepó al 9,7%, destruyendo más de 240.000 empleos privados. La industria instalada registra un nivel de capacidad ociosa que roza el 40%. Llevamos 19 meses consecutivos de caída de la actividad industrial. Hace dos años que nuestro país está sumido en una recesión profunda. El estado nacional registra una deuda en materia de obras públicas del más de 35.00.000 de pesos. El 60% de las obras iniciadas están paralizadas. Los aumentos tarifarios en los últimos cuatro años registraron aumentos excesivos. El servicio de gas subió 2.000 por ciento y el de electricidad 3.000 por ciento», continuó.

Fernández lamentó que «más de cinco millones de argentinos se endeudaron con la ANSeS a altas tasas para cubrir otras deudas».

«Estamos cursando el brote de sarampión más importante desde 2000 con el riesgo de perder el logro de ser un país libre de esa enfermedad», dijo.

Además, acusó al gobierno anterior de llenar los ministerios de «directores de empresas» que cobraron «más que nadie en el Estado» y dejaron una «situación extremadamente delicada». «Hemos elegido a la solidaridad como vía maestra de la reconstrucción nacional», subrayó. Y añadió: «El preámbulo de nuestro contrato social es recomponer los ingresos de los que menos tienen».

«Pusimos en marcha de modo plural y participativo un plan que aspira a que todos los argentinos se conviertan en actores de la epopeya que significa derrotar al hambre. Este drama nos debe avergonzar como sociedad que somos. La FAO advirtió que la inseguridad alimentaria tuvo un aumento de 71% desde 2015. Fue uno de los saltos más altos a nivel mundial. No sólo en concentración de la deuda batimos los récords. Comer no puede ser un privilegio», remarcó.

«Trabajamos para disminuir las causas macroeconómicas de la inflación, un trabajo que empieza a dar incipientes resultados», dijo.

Explicó que «que los precios dejen de crecer en la Argentina es una responsabilidad de todos. Este Gobierno se va a poner al frente de la lucha contra la inflación usando todas las herramientas legales con las que cuenta. No es posible que el precio de los alimentos siga creciendo. Vamos a exigirles responsabilidad a los formadores de precios. Debemos terminar con la Argentina de los vivos que se enriquecen a costa de los pobres bobos que estamos obligados a pagar lo que consumimos».

Defendió los aumentos por decreto otorgados por el Poder Ejecutivo a distintos sectores de la economía en que el objetivo del gobierno es «levantar a los caídos». «Trabajamos para disminuir las causas macroeconómicas de la inflación», destacó. «No es posible que con la moneda estabilizada, y las tarifas y combustibles congelados, los alimentos sigan subiendo», señaló.

Señaló que le van a «exigir responsabilidad a los formadores de precios, vamos a terminar con la Argentina de los vivos que se enriquece a costa de los bobos que estamos obligados a pagar lo que consumimos».

«Los pícaros que especulan subiendo los precios no tienen cabida en esta Argentina. No venimos con planillas de cálculo donde los números cierran dejando afuera a muchos sectores de nuestro pueblo. Todo esto lo estamos haciendo en un contexto particularmente complejo. Todos hemos visto cómo los dólares terminaron fugándose del sistema financiero llevándose los recursos y dejándonos la deuda. Esas prácticas son absolutamente reñidas con cualquier idea de progreso», indicó.

«Nunca más a decisiones que se toman con ínfulas tecnocráticas de la noche a la mañana y de espaldas al pueblo», dijo y agregó que «nunca más a la puerta giratoria de dólares que ingresan por el endeudamiento y se fugan dejando tierra arrasada por su paso».

Por otra parte, manifestó que «quiero expresar particularmente mi agradecimiento al papa Francisco, quien de modo singular y ante los líderes de las finanzas internacionales volvió a enfatizar su llamamiento a construir una economía con alma. Se trata de ser capaces de sacarnos las escamas de los ojos y de los corazones para ver con una nueva luz estas realidades de codicia e injusticia».

«No vamos a pagar la deuda a costa del hambre y la destrucción de los sueños de los argentinos y las argentinas. Nosotros vamos a cuidar a la Patria», ratificó.

«Somos un gobierno de científicos, no de CEOS. Un gobierno con la convicción de que el conocimiento es clave para el desarrollo», dijo.

Consideró que «el campo debe ser un protagonista. Los hemos convocado para que participen en la lucha contra el hambre. Pero también deben hacer el esfuerzo quienes producen y exportan. Que el campo crezca es uno de nuestros objetivos».

«Hemos hecho una propuesta generosa en materia de derechos de exportación en la que solo se incrementa uno de un total de 25 cultivos que hoy están afectados por esos derechos. La propuesta respeta en un todo las condiciones que nos fueran impuestas por la Ley de Solidaridad. Eso resulta favorable para muchos cultivos pero especialmente para el desarrollo de las economías regionales», manifestó.

Remarcó que «aspiro a que a través del diálogo encontremos el camino para preservar el desarrollo».