Pulgas y garrapatas: qué enfermedades pueden contagiarnos

6 de febrero de 2019- Con el calor no solo tenemos que cuidarnos de las picaduras de mosquitos, abejas, avispas y hormigas. Notamos que aparecen las pulgas y las garrapatas porque los perros y gatos se rascan con más frecuencia y, quizás, hasta nosotros observemos alguna roncha en las piernas.

Por eso, hablamos con el infectólogo Roberto Debbag, miembro del Consejo Científico de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (MN: 60.253) acerca de la prevención, los pasos a seguir en caso de ser picados y las consecuencias que pueden provocarnos.

Estos insectos diminutos son capaces de saltar de huésped en huésped. Los productos para combatir las pulgas no las matan sino que las repelen, impidiendo que vuelvan a depositarse en el animal. Por eso, explicó el doctor Debbag “puede suceder que se transmitan al humano”.

“Usualmente las picaduras afectan los miembros inferiores -en particular pies y tobillos- y generan un cuadro de urticaria”, continuó el especialista. Lo primero que hay que hacer es intentar matar al insecto y, luego, lavar la zona herida con agua y jabón. Para la comezón, podemos colocar hielo o una crema antiinflamatoria. Consultado por las posibles consecuencias, el infectólogo indicó que “habitualmente no transmiten enfermedades”.

Para prevenirlas lo importante es cuidar a nuestras mascotas. Aunque también es importante mantener la casa limpia, ordenada y desinfectada (sobre todo en hogares con pisos de madera).

Garrapatas
Estos ácaros pertenecen, así como las arañas y los crustáceos, al reino de los artrópodos. No solo están presentes en los animales sino también en bosques y lugares con malezas. Lo que hacen es adherirse a la piel para succionar la sangre. Por esto, Debbag aclara que, si nos encontramos con una, no debemos sacarla bruscamente. “No hay que ponerle alcohol, quemarla ni arrancarla. Con una pinza de depilar hay que tomarla del cuerpo y desprenderla con cuidado”. Luego, es recomendable lavar la zona con agua y jabón.

A diferencia de las pulgas, las garrapatas pueden provocar enfermedades bacterianas, la más grave de ellas es la de Lyme. El infectólogo señaló que hay que estar atentos a los síntomas: “Por un lado, un enrojecimiento en la zona donde estaba la garrapata irá creciendo. Por otro, fiebre, escalofríos o lesiones en la piel hasta una semana después de la picadura”.

A modo de prevención, el experto recomienda utilizar calzado cerrado y pantalones para caminar en zonas arboladas, así como también emplear repelentes que contengan DEET (ya que resultan efectivos para garrapatas y arácnidos).

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