Cómo cuidar a tu gato para que no te contagie toxoplasmosis

Febrero de 2019- El infectólogo Hugo Pizzi, profesor titular plenario de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Córdoba (M.N. 54101, M.P. 7827) e investigador en el tema desde hace más de 40 años habló de la toxoplasmosis .

El experto aclara, en primera instancia, que los gatos domésticos no son los únicos animales que pueden portar este parásito sino que “el microorganismo puede estar en todos los felinos del mundo”. Para saber cómo podemos contagiarnos es preciso conocer primero su ciclo de infección.

Los animales lo contraen a partir de comer carne cruda. Una vez ingerido, el parásito cumple su ciclo de vida en el intestino y produce partículas microscópicos que son eliminadas a través de la materia fecal (en cada deposición puede haber hasta 20 millones). En este punto es que el humano puede contagiarse.

¿Cómo? A través de dos vías. La primera es la inhalatoria: se aspiran las partículas por estar cerca de la materia fecal, pero también (en el caso doméstico) por compartir sillones o lugares donde los gatos infectados se suben para limpiarse. La segunda forma es digestiva: los felinos pueden contagiar de la manera anterior a otros animales como vacas o cerdos. Si comemos esa carne sin cocinarla bien, contraeremos los parásitos. Otra posibilidad es adquirirlo a partir de frutas y verduras que no estén bien lavadas y hayan estado en contacto con tierra contaminada.

¿Qué nos provoca la toxoplasmosis? Pizzi explica que en la mayor parte de los casos es asintomática, así que no sabremos que la tenemos. El motivo es que nuestro sistema inmune logra controlar la infección y balancear el organismo. De no ocurrir, podemos sufrir lesiones oculares, hepatitis o ganglios por toxoplasma (estos últimos se curan solos).

El riesgo mayor existe para personas inmunosuprimidas (como por ejemplo portadores de VIH-Sida o personas trasplantadas), porque su sistema inmunológico no podrá combatir los parásitos, o para embarazadas que contraigan la infección durante la gestación.

“Para las embarazadas, la gravedad dependerá del trimestre en el que se produzca el contagio. Mientras más temprano en el embarazo sea, mayores serán las consecuencias”, aclaró el profesional. Entre los problemas que puede ocasionar en el feto se encuentran: inconvenientes auditivos, malformaciones y lesiones oculares.

Por este motivo, se indican análisis de sangre para determinar si la mujer ya tenía la enfermedad al momento de quedar embarazada –lo que no representa un riesgo– o si debe cuidarse durante los próximos 9 meses. Pizzi indicó que existen tratamientos para evitar que el toxoplasma dañe al feto.

Entonces, los recaudos que podemos tomar para cuidar a nuestros gatos son:

-No darles carne cruda;

– Alimentarlos adecuadamente para evitar que coman pequeños animales como ratones o pájaros.

– Cocinar bien la carne;

– Lavar bien las frutas y verduras;

– En caso de querer tener un hijo, averiguar previamente si se tiene toxoplasmosis y, si esto no sucediese, realizar análisis de sangre periódicos a modo preventivo.

Fuente: TN

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